COMO ME ENCANTAN LOS TIOS!!!
A través de esta vida, me he dado cuenta que la única cosa que me separa de los heterosexuales hombres es mi gusto por los tíos. Por lo demás soy exactamente igual de lujurioso, verde y baboso, voyeur o fisgón que cualquier hombre, sólo que yo volteo a ver a los tíos.
Pero a la vez me pasa lo que a otros, de repente estoy de lujurioso con cada esperpento, que sólo Dios sabe por que, pero ahí está uno babeando e imaginando todo lo que podría hacer uno con esas piernas o esos bultos que asoman el pantalón.
Es por eso que no me pregunto jamás lo que pasa por la mente de los otros hombres, por que lo sé y lo vivo en carne propia, sólo que la carne que volteo a ver es la de otros cuates, no la de las chicas, y me encanta, me encanta de verdad toda la variedad de hombres que puede uno encontrar en la calle y la forma tan lujuriosa en los que los puedes mirar. Es como yo digo las contadas veces que me he ido a confesar es que tengo dos pecados: que soy mentiroso ( hay que mentir cuando se va uno de parranda) y lujurioso.
Lo que me pregunto ahora es que si las mujeres también voltean a ver las pollas de los hombres que van por la calle, o por ejemplo, tenía un jueguito en el que me quedaba sentado en la estación del metro por las mañanas, y luego me ponía a adivinar que hombre tenía la polla dura al bajarse del metro, por que con eso que cuando uno se estpa medio durmiendo por la mañana el mounstro despierta con tal ímpetu que sólo una buena paja, o la prisa, te lo pueden volver a dormir.
No sé si es bueno o malo, voltear a ver a los que van en bicicleta, o a los que andan en shorts cuando se van a hacer jogging, o los que te enseñan los pelos del pecho(aqui en México no es muy común). Para mi no hay más excitación que los velludos, sobre todo aquellos que se estiran y te dejan ver los pelos de la panza y el ombligo. Eso me pone súper caliente, en verdad. O la forma en que se les marca el bultito a los que usan spandex en las bicicletas o los bailarines de ballet, que además se acompañan de unas enormes y exquisitas piernas.
La verdad es qu eno entiendo a las mujeres que no les gustan los pelos de los hombres, es una parte intrínseca de nosotros y parte de nuestro encanto, si tienes pelos para que quitártelos, al contrario, hay que usarlos como parte del atractivo, o los futbolistas que se rasuran las piernas, o los clavadistas y nadadores que se rasuran todo el cuerpo. Puffff!!!, ni modo, lo bueno que en la calle hay tanto que ver, que no dejo de voltear, esperando la próxima vez que vaya a la iglesia a confesarme y tenga que declarar abiertamente mi lujuria.
Abur!!!

Miguel dijo
No sabes cómo te entiendo. A mi me pasa igual. Solo que no me confieso. Jajajaja.
14 Enero 2007 | 12:36 PM